Richard Hamilton funde la escarcha londinense con su sensualidad pictórica


La National Gallery dedica una gran muestra al considerado padre del Pop Art británico

La National Gallery dedica una gran muestra al considerado padre del Pop Art británico/ Photo Credits: NG

… Y Marie L’Égyptienne escapó del lienzo, armó sus pigmentos de lija con venas y piel humana; y enmarcó su rostro en cálidos acopios de dama inmortal. Los aceites seductores con que impregnaron sus costuras Nicolas Poussin, Porbus y Frenhofer secaron su aroma embriagador al compás de los deseos libidinosos: ceremonia hechicera que embarcó su guía fluvial hacia el mar de las personificaciones, ajena a las centurias y al polvo del tiempo. Esa fémina de lustrosa epidermis y gesto contrito (siempre orgullosa de su prestancia de cisne en lagos profundos) fue protagonista tangencial de la obra Le Chef-d’oeuvre inconnu, escrita con esencia de relato sobre la creación por Honoré de Balzac. Texto decimonónico de sudor de tintero y de pluma chorreante que unió en su postrero suspiro a dos de los mejores artistas plásticos de los últimos cien años: Marcel Duchamp y Richard Hamilton.

Hamilton falleció en 2011, cuando estaba proyectando la exposición

Hamilton falleció en 2011, cuando estaba proyectando la exposición/ Photo Credits: NG

Precisamente, el segundo de los componentes de la excepcional pareja citada es el maestro de los pinceles que abandera una magna exposición que, bajo el título de The Late Works, condiciona -con su estilo sorpresivo y su dictadura de contornos y líneas, de sátira y criticismo social, de ilusiones modernistas y tradicionalismo en los intestinos- la Sunley Room de la National Gallery de Londres.

A lo largo de su vida practicó con corrientes tan diversas como el Cubismo y el Futurismo

A lo largo de su vida practicó con corrientes tan diversas como el Cubismo y el Futurismo/ Photo Credits: NG

Desde el pasado 10 de octubre (y hasta el próximo 13 de enero de 2013), la institución de la metrópoli regada por el Támesis aloja en su monárquico edificio una más que completa selección de las piezas, de hornada más reciente, salidas del taller-estudio de Richard Hamilton (Londres, 1922- ídem, 2011). Es más, la injusta parca de la faz cadavérica hizo trampas al ajedrez de la existencia con el creador británico mientras éste se encontraba preparando la exhibición, que ahora cuelga carteles de triunfalismo y reconocimiento en la sede central del otrora imperio más importante en el globo terráqueo.

Entre las piezas seleccionadas hay una relativa a la Anunciación

Entre las piezas seleccionadas hay una relativa a la Anunciación/ Photo Credits: NG

Publicitado como el padre del Pop Art en versión British, el autor del mítico collage Just What Is It That Makes Today’s Homes So Different, So Appealing? , y de la portada del White Album de The Beatles, fue un personaje que trascendió en la escena de su país bastante más lejos que la de mera visión mediática de un alter ego europeo de Andy Warhol. Iconoclasta e inmenso en su perspectiva de atelier, RH coqueteó de manera afectiva con movimientos tan adictivos como el Cubismo, el Futurismo y el Impresionismo, tamizado en todos ellos por la contemporaneidad matemática y vivencial. Aparte de convertirse en un verdadero adalid de la inclusión de las nuevas tecnologías en la producción pictórica (de las famosas cronofotografías a la aceptación de las variaciones informáticas en la composición de secuencias continuamente en movimiento).

La cultura urbana en uno de los temas recurrentes en el londinense

La cultura urbana en uno de los temas recurrentes en el londinense/ Photo Credits: NG

Tal esfuerzo por mantenerse al ritmo de las épocas que pudo experimentar hizo que la carrera del fundador del legendario Independent Group (formación en la que también colaboraron activamente Eduardo Paolozzi, Lawrence Alloway y Alison y Peter Smithson) transformara sus impulsos renacentistas en estiletes permanentemente juveniles, sin caer nunca en los placebos de las cremas antiarrugas, que suelen amartillar las propuestas de muchos gurús de la paleta y de la intelectualidad canosa hasta en el ánima.

Las técnicas mixtas son letimotiv en la obra del capitalino

Las técnicas mixtas son uno de los puntos fuertes en la obra del capitalino/ Photo Credits: NG

Pero, pese a la profundidad de influencias e inspiraciones en los cuadros paridos por Mr. Richard, existe una hilazón especial y determinante, que se hace fuerte (cual coloso goyesco) dentro del conjunto que despliega, en este fin anual, con rigor la National Gallery. Ese fantasma de poltergeist potente e iridiscente no tiene otra identidad más que la del genuino Marcel Duchamp. Mucho antes de la retrospectiva que Hamilton preparó en la urbe del Big Ben, con el dadaísta como héroe de afrentas desmitificadoras (muestra que apadrinó en la Tate Gallery, en 1967), el capitalino ya sentía el aliento socarrón e inclasificable del francés en la hebras de su pincel isleño. Un sentimiento que unió al anglosajón y al compatriota de Victor Hugo incluso en sus respectivos lechos mortuorios (el Étant Donnés, que MD elaboró a duras penas antes de su viaje al Más Allá es más que similar al tríptico Le Chef-d’oeuvre inconnu,  que el londinense estaba ideando igualmente a su antecesor en el momento de fallecer).

La sensualidad es una emoción constante en las imágenes de Hamilton

La sensualidad es una emoción constante en las imágenes de Hamilton/ Photo Credits: NG

Después de lo expresado anteriormente, un torbellino de emociones encontradas y contrapuestas se concita hasta enero en The Late Works. Y en ese ojo de huracán rebelde se pueden localizar vientos relacionados con referencias religiosas, espirales infernales directas a los deseos insatisfechos, sensualidades amorfas de salones dionisiacos y calóricas máscaras de códigos binarios: vitaminas que dibujaron desde el inicio los trazos de la odisea creativa de este admirador confeso de Cézanne, bautizado como Richard Hamilton.

"Le Chef-d'oeuvre inconnu" es el trabajo estrella en la exhibición de la National Gallery

“Le Chef-d’oeuvre inconnu” es el trabajo estrella en la exhibición de la National Gallery/ Photo Credits: NG

Más información, horarios y entradas en

http://www.nationalgallery.org.uk/whats-on/exibitions/richard-hamilton-the-late-works

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Stomp, las sinfonías biodegradables traspasan las fronteras


La actuación de la compañía fue una de las más valoradas en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres/ Photo Credits: Stomp

La actuación de la compañía fue una de las más valoradas en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres/ Photo Credits: Stomp

Muy pocos artistas pueden presumir de haber concitado a cerca de cuatro billones de espectadores frente al televisor, asombrados al contemplar la calidad sonora que un grupo de instrumentos cotidianos son capaces de generar. Sin embargo, esta formación de militante urbanismo, creada en Brighton (Reino Unido) en 1991, experimentó la mencionada sensación multicultural y masificadora el pasado 12 de agosto: hecho que aconteció en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres. En un escenario totémico (reflejo de la fisonomía de la metrópoli del Támesis y el Big Ben), 40 hombres y mujeres (de 13 nacionalidades diferentes) colgados de una aparatosa pared historiada -y acompañados por más de 100 bailarines- pusieron a los muchachos de las melodías callejeras en el mapa de las celebrities (y nunca mejor dicho, a tenor de las actuaciones en el mismo lugar y evento de The Who, Queen, Annie Lennox, George Michael, Madness, Pet Shop Boys, etc.).

Stomp tiene contratadas actuaciones en Barcelona y Mallorca para el próximo mes de septiembre/ Photo Credits: Stomp

Stomp tiene contratadas actuaciones en Barcelona y Mallorca para el próximo mes de septiembre/ Photo Credits: Stomp

No obstante, Stomp  ya llenaba teatros mucho antes de ponerse a las órdenes de Kim Gavin y David Arnold, pareja directiva que confió en el cuadro musical para sortear los gritos eufóricos de medallistas y speakers a través del cartón piedra, suspendido en un fondo capitalino monopilizado por réplicas de Battersea Power Station, The Tower Bridge y The London Eye. Aunque aupados con las notas reveladoras y mitificadas de la composición Because, de The Beatles, y Eldar’s Salut d’Amour, los componentes del colectivo británico demostraron tablas más que suficientes a la hora de desplegar sus virtudes casi circenses. Un esfuerzo sobrehumano que el team, fundado por Luke Cresswell y Steve McNicholas, tendrá la ocasión de mostrar, sin trampa ni cartón, en la gira mundial en la que se encuentra embarcado en la actualidad.

En la capital de Gran Bretaña montaron un número con 40 intérpretes y más de 100 bailarines/ Photo Credits: Stomp

En la capital de Gran Bretaña montaron un número con 40 intérpretes y más de 100 bailarines/ Photo Credits: Stomp

El espectáculo proyectado por la compañía para estos encuentros europeos (que aparentemente presenta algunas coincidencias con el programa de los israelitas bautizados como  Mayumaná) se nutre de ritmos eclécticos, movimientos acrobáticos y coreografías argumentadas solamente con los discursos de sus inusuales instrumentos (nunca apoyadas en la palabra). En las actuaciones de Stomp hay cabida para cualquier estilo y tendencia en formato de partituras imaginadas: del jazz al clasicismo, del pop al blues, del góspel al dance… Todo ello enlazado con la contundente espontaneidad de sus miembros, a los que únicamente se les exige que transmitan fuerza y agilidad.

Sus intrumentos son, entre otros, cubos de basura, palillos y escobas/ Photo Credits: Stomp

Sus intrumentos son, entre otros, cubos de basura, palillos y escobas/ Photo Credits: Stomp

Así, mientras en una orquesta habitual, los músicos se dividen por zonas de cuerda, viento o percusión; la B.S.O. de las fantasías escénicas de estos renovadores de las escalas está configurada por 30 escobas, 8 tapas de latón, un cubo grande de basura (5 pequeños en el caso de las representaciones en Estados Unidos), 10 postes, 15 sacos de arena, 4 bloques de tiza para competiciones de atletismo, 12 pares de palillos, 200 litros de agua, 8 bananas y 12 cajas de cerillas, como si el aroma de la city se trasladara a los márgenes de los recintos que alojan el peculiar talento del grupo alumbrado en Brighton.

Aparte de sus bolos en España, el tour podrá ser visto en varias ciudades de Inglaterra/ Photo Credits: Stomp

Aparte de sus bolos en España, el tour podrá ser visto en varias ciudades de Inglaterra/ Photo Credits: Stomp

Es probable que el público en sentido generalista no hubiera oído hablar de Stomp antes de los Juegos Olímpicos de Londres, pero el currículum de esta selecta banda no es de los que adolecen de méritos más que notables; relidad que empezó a dar sus frutos a partir del momento de su nacimiento. Precisamente, en esa lejana temporada de 1991, los muchachos juntados por Cresswell y McNicholas coparon el interior del prestigioso Bloomsbury Theatre, situado en la misma demarcación ciudadana que la catedral de San Pablo y el Palacio de Buckingham. El éxito que acompañó su estancia en el templo capitalino animó a los empresarios a contratar a los trovadores de los objetos reciclables, para un tour internacional que les paseó por distintos países; al tiempo que fueron nominados para los Olivier Awards en la categoría de la Mejor Coreografía del Año.

El los Juegos Olímpicos hicieron sus sonidos bajo la canción "Because", de The Beatles/ Photo Credits: Stomp

En los Juegos Olímpicos entonaron sus sonidos bajo la canción “Because”, de The Beatles/ Photo Credits: Stomp

Un comienzo como el narrado deparó un desarrollo meteórico para la formación vecina al Pavilion más visitado de Gran Bretaña. Motivo más que comprensible para que probaran fortuna en otras latitudes. Esta máxima condujo a los urbanitas de las notas a Estados Unidos (en 1995), donde establecieron una franquicia made in USA, que desde entonces duplica con maestría la presencia teatral de sus hermanos British.

La compañía fue fundada en 1991 por Luke Cresswell y Steve McNicholas, en Brighton/ Photo Credits: Stomp

La compañía fue fundada en 1991 por Luke Cresswell y Steve McNicholas, en Brighton/ Photo Credits: Stomp

Con una senda como la descrita, triunfo tras triunfo y con apariciones tan mediáticas como la que colmaron al lado de Los teleñecos de Jim Henson en 2000, los creativos compatriotas de Isabel II han escalado posiciones, hasta el despegue definitivo en este 2012. Una temporada que piensan coronar -como se ha explicado en párrafos anteriores- con una red de compromisos en directo, publicitados con el laurel de lo deportivo; y que les traerá a España durante el próximo mes de septiembre. En concreto, los icónicos instrumentistas de los Juegos Olímpicos tienen cerradas comparecencias en Barcelona (Teatro Victoria, del 5 al 16) y en Mallorca (albergados en la Sala Magna del Auditorio de Palma, entre el 19 y el 23).

En su carrera han llegado a actuar incluso con "Los teleñecos"/ Photo Credits: Stomp

En su carrera han llegado a actuar incluso con “Los teleñecos”/ Photo Credits: Stomp

Más información, entradas y horarios en http://www.stomp.co.uk y http://www.stomponline.com

Keane retornan a sus orígenes melódicos con “Strangeland”


El álbum salió a la venta el pasado mes de mayo, editado por Island Records

El álbum salió a la venta el pasado mes de mayo, editado por Island Records

Everybody is changing, but I feel the same”. El tiempo ha hecho que esta contundente frase, perteneciente a uno de sus  hits de principios del 2000, se haya convertido en una especie de emblema para la banda de East Sussex (Inglaterra). Así, después de probar suerte con los sonidos más salvajes y guitarreros (aunque en todo momento domesticados por su inclinación al pop entusiasta), los muchachos de la romántica balada Somewhere Only We Know viajan a sus comienzos musicales con Strangeland (álbum que se ha puesto a la venta en España hace escasamente un mes, y que hace el quinto en su currículum de estudio).

El grupo ha pasado de tener tres miembros a ser un cuarteto

El grupo ha pasado de tener tres miembros a ser un cuarteto

Amparados por el potente sello Island Records, los doce cortes (16 en su versión deluxe) de la esperada obra retrotraen al ahora cuarteto a sus historias de amores contrariados, de sinfonías de piano conceptual, de argumentos mediados por la rabia generacional y de sentimentalismo de empatía colectiva. Eso es lo que por lo menos transmiten los dos sencillos que Tim Rice-Oxley (compositor y teclista), Tom Chaplin (vocalista), Richard Hughes (batería) y Jesse Quinn (bajo) han puesto en circulación como avanzadilla de sus emotivas letras: díptico diseñado por Silenced By The Night y Disconnected (cuyo videoclip fue grabado en Barcelona por el cineasta Juan Antonio Bayona).

Los chicos de East Sussex necesitaban recuperar sus melodías de siempre

Los chicos de East Sussex necesitaban recuperar sus melodías de siempre

Tal apuesta por los escenarios con toques orquestales han hecho de Keane una de esa formaciones que sobresale del resto por su tendencia a la diferenciación. Una voluntaria huella de identidad que los músicos de Battle han alimentado con influencias diversas; lecciones de vinilo y horas intempestivas que les han llevado a través de los universos del pop multicolor de The Beatles y las esencias psicodélicas de Radio Head, de los altares de la mitificación surrealista de Oasis a las celdas experimentales de David Bowie. Con todos estos maestros figurados, los responsables de Under The Iron Sea han elaborado -disco a disco, canción a canción- un armazón que sus seguidores reconocen a partir de los primeros acordes, sin necesitar mucho más que esas notas esbozadas que despiertan el subconsciente de los espíritus certeros.

La voz de Tom Chaplin resalta nuevamente como lo hiciera en el exitoso "Hopes and Fears"

La voz de Tom Chaplin resalta nuevamente como lo hiciera en el exitoso “Hopes and Fears”

Strangeland remite a un paisajismo extraño, irreal, onírico y, por momentos, también adornado con unas pizcas de angustia existencial. Un cosmos de quiebros sonoros a cargo de la entonación del competente Tom Chaplin, que revela anécdotas de pasiones obsesivas (Watch How You Go), nostalgias al calor del ocaso (Sovereign Light Cafe), rodeos de suelas y asfalto (On The Road) o asociaciones inequívocas sobre el espejismo de lo superfluo (Neon River). Títulos de surco profético entre los que se cuela incluso un remanso suavemente adventista, como Day Will Come.

Aún se les sigue conociendo como los autores de "Somewhere Only We Know"

Aún se les sigue conociendo como los autores de “Somewhere Only We Know”

Según las declaraciones de Rice-Oxley y Chaplin a distintos medios de comunicación, la idea fue siempre la de recuperar la fuerza perdida de aquel pletórico Hopes and Fears, o de esos EPs revitalizadores en los que coexistían tonadas tan aceradas como Call Me What You Like. A tal efecto, la incorporación al equipo de un cuarto miembro (el bajo Jesse Quinn) ha servido para perfeccionar esta regresión a los orígenes, tan necesaria como demandada por la multitud de oyentes que esperaban una apuesta por la creatividad de signo bautismal, más allá de las tibias fórmulas en las que se habían visto envueltos desde la edición de su mencionado CD de 2004.

Fueron teloneros de U2, en la última gira mundial de los norirlandeses

Fueron teloneros de U2, en la última gira mundial de los norirlandeses

Quizá ser uno de los grupos Brit más exitosos del nuevo milenio provocó que los chavales de East Sussex malgastaran la brújula artística que les había aupado a un listón al que muy pocos habían llegado (sus tres álbumes iniciales estuvieron en lo más alto de las listas en Estados Unidos y Gran Bretaña). De ahí que los autores de Crystal Ball hayan visto la obligación de buscar en el baúl de los recuerdos, para atisbar sus pretensiones pasadas, y actualizaras con el cuerpo de un producto sincero y autónomo, misterioso y enérgico, diferente y cautivador a golpe simplemente de teclas, garganta y percusión.

El videoclip del tema "Disconnected" ha sido rodado en Barcelona, por Juan Antonio Bayona

El videoclip del tema “Disconnected” ha sido rodado en Barcelona, por Juan Antonio Bayona

Más información en http://www.keanemusic.com

Buddy Holly, rock & roll de calidad en la era de las redes sociales


VERVE/ FORECAST and eONE MUSIC CANADA editan el cancionero del texano en las voces de conocidos músicos

VERVE/ FORECAST and eONE MUSIC CANADA editan el cancionero del texano, a través de conocidos grupos y solistas

Tenía cara de chico tímido, como recién salido de un instituto horneado en alguna película playera de Frankie Avalon. Pero cuando se ponía a componer, las monturas de sus gafas daban paso a un talento indiscutible para las baladas, para las melodías emparentadas con el guitarreo emergente de un movimiento que vino en bautizarse como rock & roll. Ataviado con un ropero de madre hacendosa y cocina de galletas crujientes, Charles Hardin Holley (Texas, 1936- 1959) engatusó a multitudes con sus creaciones sobre enamoramientos al calor de la noche, pasiones de dormitorio solitario o melancolías subyacentes a una ruptura nunca deseada con la persona amada. La voz del sureño no poseía el torrente borrascoso de Elvis Presley, pero su timbre de agua de manantial se convirtió en la influencia sonora de miles de admiradores y colegas de profesión, como The Beatles y The Rolling Stones.

En el álbum no faltan hits como "It's So Easy"

En el álbum no faltan hits como "It's So Easy"

Si un accidente aéreo no hubiera malogrado la existencia de Buddy Holly, el artista de la América profunda habría apagado 75 velas en la tarta de su aniversario. Algo que sin duda hará; sobre todo si escucha el tributo que le han rendido en forma de CD muchos de los que rocanrolearon al ritmo de sus enérgicos vinilos.

"Listen To Me" recuerda al artista, fallecido en un accidente aéreo, en el 75 aniversario de su nacimiento

"Listen To Me" recuerda al artista, fallecido en un accidente aéreo, en el 75 aniversario de su nacimiento

Listen To Me es el título genérico del mencionado álbum, que salió a la venta el pasado verano en USA y Canadá. Un trabajo de ingeniería emocional que regresa a los márgenes caprichosos de la actualidad debido al concierto que se celebrará en diciembre en el mítico Music Box de Hollywood, y en el que ya han anunciado su participación la pléyade de estrellas que han colaborado en el mismo.

El veterano Peter Asher produce este disco homenaje

El veterano Peter Asher produce este disco homenaje

La idea inicial de este recuerdo a base de susrcos partió de la mente del productor Peter Asher quien, en conjunción con la viuda de Holly, se puso a bucear por el legado sinfónico de este chaval alumbrado en los difíciles treinta, cuya madre presumía en el vecindario de ser pariente lejana del pirata Sir Francis Drake. De sus investigaciones surgió el tema That’ll Be The Day, el hit de Buddy que devolvió a las listas de éxitos Linda Ronstadt; y el resto fue coser y cantar. “Lo que intentamos es mantener su nombre vivo, para que las generaciones más jóvenes puedan apreciar lo que consiguió. Fue alguien realmente único, y su música no tiene edad”, declara con convicción Brian Wilson –el ex líder de The Beach Boys-, que presta su sabiduría cantarina para versionar Listen To Me (el track que da título al álbum).

Charles Hardin Holley es considerado uno de los padres del rock & roll

Charles Hardin Holley es considerado uno de los padres del rock & roll

Muchos habían confesado sentirse tentados por el genio de la tierra de la Rosa Amarilla en el momento en el que decidieron dedicarse a la trova en escenarios multitudinarios; por lo que la labor de compilación de nombres fue extensa y ardua para Asher. Aunque, finalmente, el asunto se resolvió en dieciséis cortes que resumían lo mejor de la producción del joven cerebro de The Crickets.

Entre sus composiciones más recordadas está "Peggy Sue", que dio pie a una película de Francis Ford Coppola

Entre sus composiciones más recordadas está "Peggy Sue", que dio pie a una película de Francis Ford Coppola

En el intenso recorrido de pentagramas improvisados en salas de grabación y horas sobre el asfalto de carreteras interminables, el veterano ganador de varios Premios Grammy consiguió convencer –entre otros- a los aguardentosos cánticos de Steve Nicks para Not Fade Away; la perfección instrumental de Imelda May para I’m Lookin’ For Someone To Love; los sentenciosos caprichos vocales de Jackson Browne para True Love Ways; la melosa escenificación de The Fray para Take Your Time; la desolación medioambiental de Chris Isaack para Crying Waiting Hoping; y a las regurgitaciones eufóricas de Eric Idle para interpretar Raining In My Heart.

Ringo Starr participa en el recordatorio con una versión de "Think It Over"

Ringo Starr participa en el recordatorio con una versión de "Think It Over"

Sin embargo, mención aparte merecen dos aportaciones realmente sobresalientes, inmersas en el arco de por sí sorprendente de este producto transmutado en rock & roll en estado puro; esa corriente de gramolas crepitantes y tablaos asfixiados por el sudor de las caderas y la gomina de los tupés. Esta pareja de actuaciones de estudio son las que protagonizan Ringo Starr y Jeff Lynne.

El infortunio hizo que Holly perdiera la vida antes de cumplir los treinta años

El infortunio hizo que Holly perdiera la vida antes de cumplir los treinta años

De esta forma, el segundo batería de The Beatles echa mano de experiencia y mitomanía en la adictiva Think It Over; mientras que el jefe de la ELO hace lo propio –aunque vistiendo su parte con su prodigiosa calidad como vocalista- con las sencillas rimas de Words Of Love.

Desde sus inicios, el músico captó la sensibilidad de su generación

Desde sus inicios, el músico captó la sensibilidad de su generación

Con CDs como Listen To Me, el otrora joven de la mirada alegre puede sentirse más que orgulloso en su avance hacia el arcón memorístico de los herederos de Internet. Pese a su breve estancia en este lugar de promisión y sufrimiento, que dejó de ser Edén hace demasiado tiempo, Holly logró marcar su paso con la impronta de la maestría. Caminando a su lado, el rock & roll nunca morirá del todo.

En los 16 cortes de "Listen To Me" no falta el legendario "That'll Be The Day", versionado por Linda Ronstadt

En los 16 cortes de "Listen To Me" no falta el legendario "That'll Be The Day", versionado por Linda Ronstadt

Los interesados pueden adquirir el álbum, vía Mp3, en http://www.amazon.com

Al Pacino se prueba la piel de Phil Spector


La estrella neoyorquina graba a las órdenes de David Mamet una versión televisiva del proceso por asesinato contra el aclamado músico.

La estrella neoyorquina graba a las órdenes de David Mamet una versión televisiva, del proceso por asesinato contra el aclamado músico.

El 2 de febrero de 2003, la mansión angelina del célebre productor musical del disco Let it Be, de The Beatles, -el mismo que en las décadas en las que el rock se teñía de pop y folk inventó el wall of sound, término que designaba un revolucionario sistema de grabación multipista de reproducción compacta- se oscureció con la sangre de actriz Lana Clarkson. La intérprete abonada a la serie B, con títulos como Barbarian Queen, yacía sin aliento en sus pulmones entre las paredes del lujoso inmueble; víctima de un disparo. La detención del otrora emperador del vinilo fue lo suficientemente mediática para un ecosistema como el hollywoodiense; y ríos de tinta desbordaron su cauce conforme llegaban a las redacciones las revelaciones y novedades del caso. Finalmente, la incertidumbre acabó con la sentencia del jurado, cuando -el 2 de febrero de 2009- los doce ciudadanos aceptados por la abogada de la defensa (Linda Kenney Baden) y el fiscal encontraron al cerebro financiero de algunas de las obras más exitosas de The Ronettes y John Lennon culpable de homicidio en segundo grado. La pena: 19 años de prisión.

Parecerá casualidad, pero Pacino compartió cartel con la víctima, Lana Clarkson, en "Scarface"

Parecerá casualidad, pero Pacino compartió cartel con la víctima, Lana Clarkson, en "Scarface"

El prestigioso actor ocasional -además de sobrio e inteligente director, dramaturgo y guionista- David Alan Mamet (Chicago, Illinois, USA, 1947) se ha hecho eco de la rocambolesca historia homicida, para montar una movie destinada a la pequeña pantalla, en la que ficciona la evolución de un proceso de los que no pasan desapercibidos por la notoriedad de sus protagonistas; a la vez de por el aroma de venenosa pasión que envolvía el criminal acto cometido hace ahora ocho años.

Profesionalmente, Spector siempre será recordado por su impecable labor en la banda sonora de los sesenta a los noventa

Profesionalmente, Spector siempre será recordado por su impecable labor en la banda sonora de los sesenta a los noventa

El realizador de la sobresaliente Casa de juegos, que no se ponía detrás de las cámaras de manera tan determinantemente artística desde que en 2008 firmara la activa Cinturón rojo, construye el guion de esta producción (aún sin título que puntualizar) mediante dos personajes tan fuertes escénicamente como los de Phil Spector y la letrada Linda Kenney Baden. Excéntrico por naturaleza, y dado a los excesos en la faceta social que seguían con interés sus admiradores, el ingenioso músico nacido en 1940 está interpretado en la cinta de Mamet por el versátil, y convenientemente histriónico, Al Pacino (Nueva York, 1940). La estrella de películas como El padrino y Scarface (es bastante curioso que el actor que pone físico a Mr. Spector fuera el protagonista de este largo de Brian de Palma, ya que compartió créditos con una entonces casi debutante Lana Clarkson) se mimetiza con el aspecto psicodélico del montador de Let it Be.

Entre los grupos a los que Spector aupó a lo más alto del hit-parade se hallaban The Ronettes

Entre los grupos a los que Spector aupó a lo más alto del hit-parade se hallaba The Ronettes

Trabajos como esta especie de biopic pergeñado por el creador de Chicago están consiguiendo que Pacino vuelva a gozar de algo parecido a una segunda juventud; después de haber participado en no pocos filmes de escaso calado, que no contribuyeron a relanzar su leyenda ante las cámaras. Precisamente, han sido la televisión y el teatro –más que el séptimo arte- los medios de expresión que han rescatado de las tinieblas a este enérgico y portentoso intérprete, a quien le ha pasado factura negativamente en algunas de sus colaboraciones la adrenalina que le corre por las venas. Aunque, su más que notable caracterización para la pequeña pantalla como Jack Kevorkian -por la que ganó el Emmy y el Globo de Oro-,  en No conoces a Jack (Barry Levinson, 2010), puso de nuevo al italoamericano en las agendas de unos estudios que ya le empezaban a dar por perdido. Tal ha sido la repercusión que, tras acabar el rodaje con Mamet, Al tiene previsto meterse en otro biopic de naturaleza catódica: Gotti, proyecto de su salvador Barry Levinson sobre el homónimo y famoso mafioso, en el que es posible que comparta plató con John Travolta.

Lana Clarkson fue asesinada de un disparo, y su cuerpo estaba en la mansión del músico

Lana Clarkson fue asesinada de un disparo, y su cuerpo estaba en la mansión del músico

Pero el director de Spartan ya está lo suficientemente fogueado en el universo de las claquetas como para jugarse el prestigio a una sola carta, por mucho que sea un comodín con los rasgos de Serpico. A tal efecto, el nacido en Illinois ha requerido los servicios de uno de los mejores y más efectivos antídotos, contra cualquier acceso de sobreactuación no controlada por parte de Pacino. Este compuesto de cabellera rubia responde al nombre de la británica Helen Mirren, quien se embute en la ropa ajustada de la letrada Linda Kenny Baden.

David Mamet vuelve a dirigir un largo (aunque sea para televisión) desde que en 2008 lo hiciera en "Cinturón rojo"

David Mamet vuelve a dirigir un largo (aunque sea para televisión) desde que en 2008 lo hiciera en "Cinturón rojo"

Mientras los fans del morbo sobre un caso tan mediático rechinan los dientes para ver los resultados obtenidos por el impulsor de la serie The Unit y su equipo; los más avispados ya pueden ir empapándose con los detalles de lo sucedido. Y lo más certero para lograrlo es a través del documental The Agony and the Ecstasy of Phil Spector: dirigido en 2009 por Vikram Jayanti, con testimonios de gente como la víctima Lana Clarkson anteriormente a su fallecimiento; aparte de las declaraciones de ídolos de los escenarios de la talla de Tina Turner… No obstante, pese a lo notorio de los apellidos implicados, ni Mamet ni Jayanti procuran con sus obras perder el hilo de la naturaleza de lo acontecido: después de la mortal deflagración, un ser humano fue privado de su existencia.

Vikram Jayanti grabó en 2009 el documental, "The Agony and the Ecstasy of Phil Spector"

Vikram Jayanti grabó en 2009 el documental "The Agony and the Ecstasy of Phil Spector"

Aretha Franklin anima el 2011 con su eléctrica espiritualidad


La estrella de "Respect" edita este mes su CD número 38

La estrella de "Respect" edita este mes su CD número 38

Ríos de soul y góspel corren por las venas de la hija del predicador. La mujer de los diecisiete premios Grammy; la dama de ébano, que revitalizó  las melodías surgidas de las entrañas de la improvisación a base de talento y desgarro; la emperatriz de los coros, en templos donde las cuerdas vocales eran las únicas mediadoras para acercarse al discurso de la divinidad; esta fémina de ilustre nombre y portentoso legado musical saca al mercado –en este extraño y cambiante mes de junio- su álbum de estudio número 38.

Aretha: A Woman Falling Out Of Love es el título de este esperado trabajo que continúa una senda curricular intensa y prodigiosa, que quedó cortada desde 2003 tras el interesante So Damn Happy. Después de estar convaleciente víctima de una enfermedad, que algunos de sus familiares identificaron como cáncer de páncreas, Aretha Louise Franklin (Memphis, Tennessee, USA, 1942) lanza este CD con la colaboración de dos de sus vástagos (Kecalf y Eddie), con sello propio (Aretha Records) y con un puñado de canciones –la mayor parte de ellas versiones de clásicos como B.B. King- que vuelven a situarla en el escaparate de la actualidad discográfica.

Cuando un artista ha calentado tantos escenarios como AF –mientras esculpía su timbre con los fogonazos mestizos de raíces tan enriquecedoras como el r&b, el jazz, el soul, el góspel, el pop, el rock y el funk- es difícil que, independientemente del resultado final, un disco salido de su imaginación y perseverancia sea criticable o catalogado como de baja calidad. Y eso es lo que le ocurre a A Woman Falling Out Of Love. Tal vez, esta obra no posea las cualidades salvajes del legendario vinilo Once In A Lifetime (1965) o del rítmico y simplemente perfecto I Never Loved A Man The Way I Love You; pero lo que está claro es que, incluso en el bonus track My Country ‘Tis Of Thee –que cantó en la ceremonia inaugural de la presidencia de Obama-, la simple calidez sonora de la garganta de la hermana de Carolyn y Erma es una magnífica excusa para sacudir la cartera y hacerse con las tonadas más recientes de la natural de Memphis.

Bastante más delgada de lo que tenía acostumbrados a sus seguidores, la intérprete de Respect y Think guarda entre los temas de esta familiar grabación una joya espiritual, del tipo de His Eye Is On The Sparrow.

Cerca de cincuenta y cinco años en los escenarios –su primera actuación data de cuando contaba catorce primaveras- dan para muchas tablas; y más en una señora que ha experimentado con los géneros más diversos para elaborar su manera de entonar las notas de los pentagramas. Aretha siempre tuvo claro que lo suyo por la música era una relación más pasional que intelectual; por eso se negó a recibir clases de iniciación y prefirió aprender a moverse por el mundillo de las melodías a lomos de la creatividad deslumbrante de gente como Dina Washington y Ella Fitzgerald. Similares maestras ayudaron a la otrora chica baptista, acostumbrada a sacar el chorro de voz en los sermones religiosos, a salir muy pronto del cascarón; y a editar su primera sintonía cantada siendo solo una adolescente.

Sin embargo, hasta los sesenta, Fitzgerald no llegó a lanzarse de lleno a conquistar las radios y salas de Estados Unidos. Eran tiempos de Motown y de ritmos con aroma a mucho sur; aunque la propuesta de la muchacha era bien diferente: partiendo de su idolatrado góspel, ir añadiendo palos de la baraja como el soul, el r&b y el jazz. Precisamente, a este último estilo dedicó su LP con Columbia, Unforgettable: A tribute To Dina Washington (1964).

La popularidad alcanzada con este disco de versiones animó a la entonces veinteañera a seguir adaptando a sus maneras composiciones de otros autores. De esta manera, y ya con Atlantic de por medio, llegó el hit Respect, una letra original de Ottis Reding que Aretha convirtió en uno de los puntales de su carrera en directo.

La época hippy fue, tal vez, la más visceral de la casi siempre entregada Mrs. Franklin. Y a ella se acogen las visiones sonoras de Good Times, de Sam Cooke; Drown In My Own Tears, de Ray Charles o I Say A Little Prayer, de Burt Bacharach.

Pero el repertorio de la estrella, que posee su huella y firma en el Rock And Roll Hall Of Fame desde 1987, no solo se sustentó a base de versiones; ya que la llamada Queen Of Soul también incluyó a la mínima ocasión composiciones de su puño y letra, como Save Me y la premiada Dr. Feelgood.

Los setenta trajeron a la estela de AF el influjo del pop y el rock, aparte de la música disco; y la diva no les hizo ascos en su propósito por cambiar y renovarse continuamente con los tiempos. Así, no dudó en interpretar a su modo temas como Let It Be y Eleanor Rigby, de The Beatles; o Bridge Over Trouble Waters, de Simon & Garfunkel. Ella podía atreverse con lo que le echaran; ya que su fuerza y categoría la mantenían ajena al fracaso.

Tal era la devoción de sus admiradores y la repercusión de sus melodías, que la hija del reverendo Clarence LeVaughn Franklin hizo incluso un par de cameos en Hollywood; los más recordados fueron los llevados a cabo –como la chispeante Mrs. Murphy- en Granujas a todo ritmo (John Landis, 1980) y Blues Brothers 2000: El ritmo continúa (John Landis, 1998).

Con semejante background, tener noticias de Aretha Louise Franklin es siempre un placer; y, si encima es con un CD bajo el brazo -con el que poder inhibirse de las cacofonías medioambientales de sociedades ajenas a los logros de arte alguno-, el gusto es doble y hasta triple.

George Harrison, según Martin Scorsese


 
El oscarizado director narra la vida del compositor de "My Sweet Lord"
El oscarizado director narra la vida del compositor de “My Sweet Lord”

En The Beatles, John Lennon era sin lugar a dudas el más mediático del grupo; Paul McCartney se ganó a golpe de melena la calificación del más seguido por las fans; Ringo Star se convirtió con sus baquetas en el más simpático; y George Harrison se caracterizó por ser el componente más misterioso de la banda de Liverpool. Cuando Martin Scorsese conoció al muchacho de la mirada seria y el porte desgarbado, que ponía voz y bajos guitarreros a los responsables de Penny Lane, ya había pasado algún tiempo desde la disolución de la mítica formación de rock inglesa; y lo que encontró el cineasta de Taxi Driver fue a un hombre sincero, inteligente y sumamente sensible. Un músico que se construyó a sí mismo a base de impulsos de creatividad, nunca a través de sesiones en algún conservatorio con señorío, que consiguió sobrevivir a duras penas mediando entre los egos geniales de los mencionados John y Paul, sin por ello renunciar a sus credenciales como trovador del siglo XX.

Living in The Material World es el título del documental que el realizador de Malas calles está elaborando en la actualidad respecto a la vida de George Harrison (Liverpool, Inglaterra, 1943- Los Ángeles, USA, 2001); obra en la que Scorsese ofrece una visión completa y sorprendente de la existencia del compositor de Give Love (Give Me Peace On Earth), apoyando su propuesta audiovisual en imágenes –la mayor parte de ellas inéditas- correspondientes al archivo personal de Olivia Harrison: la viuda de la estrella de las sinfonías eclécticas.

Como hizo anteriormente con la figura de Bob Dylan, en No Direction Home (2005), el autor de Uno de los nuestros despliega sus dotes para el montaje –ayudado en todo momento por su compañero y colega desde hace años David Tedeschi- para narrar el arco vivencial de un individuo que comenzó su periplo profesional mientras aún vestía pantalón corto y jugaba a las canicas. Desde que Harrison conoció en la escuela a Paul McCarthney a las once primaveras, la alianza sonora entre el aún niño y las partituras de oído fue ininterrumpida y pasional. En esas jornadas de guateques arropados con esencias etílicas y vinilos bamobolenates, Elvis Presley marcaba con su pelvis el imperio de la modernidad juvenil; y a los chicos les encantaba emular sus gestas de escenario contoneando las caderas al ritmo de guitarras potentes y ensordecedoras. Con tal afinidad de gustos bailongos, Paul y George congeniaron rápidamente; aunque el despegue definitivo de sus respectivas cajas de resonancias se produjo en el momento en que conocieron al hiperactivo John Lennon. Juntos formaron el germen de The Beatles y, desde el puerto algo deprimido del Liverpool del paro y de las reuniones clandestinas en pubs domingueros, los jóvenes de los flequillos crecidos se auparon a la historia de los pentagramas improvisados.

Los días de vino y rosas con The Beatles finalizaron en 1970, con la disolución del grupo debido a las numerosas tensiones entre sus miembros; sin embargo, la carrera de Harrison no se vio eclipsada por ello, sino que alcanzó su máxima expresión de brillantez tras el penoso divorcio del equipo. La edición de su primer trabajo en solitario, un triple LP titulado All Things Must Pass, demostró que George no era el menos lúcido en The Beatles; y que sus ideas eran tan cautivadoras como las de Lennon y McCartney al frente de la banda finiquitada. Solamente habia que escuchar el inmejorable y estimulante My Sweet Lord –pese a las posteriores acusaciones de plagio- para que los seguidores se dieran cuenta de que el muchacho de la ciudad de los reds era mucho más que el chaval tímido y callado que siempre se quedaba al acecho de las inspiraciones de John y Paul.

Martin Scorsese escarba en la personalidad del letrista para sacar a la luz el talento de alguien que se caracterizó, en toda su senda artística, por probar numerosos palos de una baraja que él solía estimular con sus dosis de innegable ingenio. Ya fuera en calidad de productor cinematográfico (Harrison impulsó la fundación de la empresa Handmade Films, desde la que se financiaron películas como La vida de Brian y Mona Lisa), como en la faceta de cerebro pensante de nuevos ejercicios musicales (fue uno de los componentes de los chispeantes The Traveling Wilburys), George se erigió como un polifacético renacentista, que encontró en las notas de los instrumentos su forma de hablar más directa y confesional, y de la que nacieron dicursos coreados por miles de voces.

Living In The Material World (epígrafe que coincide con el del aclamado segundo álbum del ex beatle) forma parte del grupo de cintas que el cineasta de Shutter Island prepara para asaltar las salas del planeta en un futuro más bien cercano. Este ramillete de nuevos rodajes comprende el filme de aventuras Hugo Cabret (este largo es una adaptación de la homónima novela de Brian Selznick sobre un huérfano en el París de los años treinta, y que reúne un reparto de estrellas en el que lucen palmito Jude Law, Emily Mortimer, Sacha Baron Cohen, Asa Butterfield y Christopher Lee); la producción histórica y espiritual Silence (el texto original de Shusaky Endo podría llevar a Benicio del Toro, Daniel Day-Lewis y Gael García Bernal al Japón del siglo XVII) y la biografía cinematográfica del cantante de Strangers In The Night titulada Sinatra (proyecto que trae de cabeza desde hace bastantes temporadas al filmador de La edad de la inocencia).

Como se ve, ocasiones para escribir sobre el legado en versión de celuloide surgido del objetivo de las cámaras de Scorsese no faltarán, sobre todo si las obras citadas acaban por concretarse.

Murakami apaga la luz para proyectar “Tokio Blues”


El filme se estrena el 29 de abril en las salas españolas

El filme se estrena el 29 de abril en las salas españolas

Que el cine fijara sus esfuerzos productivos en los libros del autor de Kafka en la orilla era únicamente cuestión de tiempo, y de ganas de la industria por adaptar a uno de los escritores más celebres de la nueva literatura nipona, como es el caso de Haruki Murakami. El novelista encabeza una generación de narradores orientales que ya no padecen el colapso creativo de antaño ante los volúmenes extensos en páginas y descripciones. Por ello, el literato -compatriota de Yukio Mishima- es uno de los nombres más destacados del occidentalismo tamizado con las dosis reflexivas de la tradición del país del Sol Rojo; apuesta más que segura para un mercado editorial que ve en él el líder más mediático y popular de una internacionalización de las letras de la nación de los samuráis. Una globalización de intenciones que tiende a mejorar los números en ventas a la par de hacer más comerciales los títulos made in Japan.

El director vietnamita Anh Hung Tran es el responsable del largo

El director vietnamita Anh Hung Tran es el responsable del largo

Ante semejantes datos, no es de extrañar que Tokio Blues (Norwegian Wood) haya sido el texto escogido para la primera aventura cinematográfica de altura –que no la iniciática- dentro de la prolífica carrera de Haruki Murakami (Kyoto, 1949). El libro fue todo un éxito en las librerías del planeta, con su historia sobre estudiantes aquejados por la nostalgia hacia la muerte prematura de los amigos; copando los puestos más importantes entre las lecturas de los terrícolas. Además, su adaptación a la cultura musical más multitudinaria, mediante el uso no baladí de una canción de The Beatles como subtítulo, ayudó a promocionar en el ideario colectivo el universo de Toru Watanabe y de su amada Naoko.

Kenichi Matsuyama interpreta al nostálgico Toru Watanabe

Kenichi Matsuyama interpreta al nostálgico Toru Watanabe

Sin embargo, pese a tratarse de un argumento que había seducido a millones de clientes de varios idiomas, Tokio Blues debió esperar algunas décadas en la nevera de los estudios para ver por fin su traducción a imágenes en movimiento; tardanza en la que Murakami tuvo mucho que ver, ya que no se decidía ante las propuestas que los señores del celuloide le ponían sobre la mesa. Así, después de muchos tiras y afloja, el literato de Kyoto dio su visto bueno a la idea del director vietnamita Anh Hung Tran para versionar la obra; y la cosa comenzó a funcionar a la velocidad indicada por el equipo técnico y artístico.

El realizador se observa algo cohibido ante la importancia del creador de la historia

El realizador se observa algo cohibido ante la importancia del creador de la historia

Tras ver el resultado de la versión de Tokio Blues se nota la mano siempre presente de Murakami en todo el proceso de gestión del filme, ya que los elementos literarios se superponen en no pocos momentos del metraje a los meramente audiovisuales. De esta forma, recursos como el de la constante voz en off o la mecánica evolución del guion –en muchas ocasiones contra natura si no se ha leído previamente la novela- generan un cierto desapego hacia lo que se narra en la pantalla.  A Tran se le nota un poco atemorizado por la figura del escritor, y esto provoca que los personajes no logren –salvo ocasionalmente- quitarse el yugo del creador, para vivir por sí mismos; sin fragmentaciones de personalidad de por medio y sin el peso mortal de una dialéctica situacional -convenientemente profunda- que suena algo falsa en la boca de los actores.

Rinko Kikuchi da vida a la suicida Naoko

Rinko Kikuchi da vida a la suicida Naoko

La Naoko del libro era mucho más comprensible en su dejadez trágica que la de la película; a la vez que la dramática existencia del Toru Watanabe de papel era mucho más coherente, y melancólica, que la que se puede ver en la cinta. No obstante, el realizador de El olor de la papaya verde no sucumbe plenamente en reflejar el cosmos de Muriakami; triunfando a medias en las escenas menos literarias e intelectualizadas del largometraje, justamente las partes en las que no existen las palabras y simplemente suena una canción, se escucha el sonido del viento, el rugir de las olas o el movimiento de la vegetación en mitad de un bosque perdido.

El cineasta obtuvo fama y reconocimiento con "El olor de la papaya verde"

El cineasta obtuvo fama y reconocimiento con "El olor de la papaya verde"

Parece que aún hay demasiadas habitaciones por abrir en las palabras de Haruki Murakami para que se pueda hablar de un matrimonio feliz entre sus obras y el séptimo arte. Pero lo que Tokio Blues permite dilucidar es que el camino para una fructífera relación entre ambos ya ha comenzado a andarse.

La película gana enteros cuando se desprende del peso de su precedente literario

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El filme Norwegian Wood se estrena en España el próximo 29 de abril.

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