
La oscarizada actriz de "El diablo viste de Prada" podría convertirse en la famosa primera ministra británica
La sombra que proyectó Margaret Thatcher sobre la Gran Bretaña de la década de los ochenta fue tan alargada como la del Empire State sobre el asfalto neoyorquino en las puestas de sol más luminosas. De fuerte carácter y gesto adusto, esta mujer sostuvo en su puño a los habitantes de las islas con medidas más o menos populares, que le granjearon las críticas y los aplausos más furibundos. Tal carne de política con innegable raza, y timbre de líder de los que hielan en las distancias cortas, no podía pasar desapercibida para los creadores cinematográficos. Tal vez por eso la directora Phyllida Lloyd (conocida en estos lares por haber sido la responsable de la musical y algo excéntrica Mamma Mia!) se ha decantado por la figura de la gobernante conservadora, para montar un proyecto en formato de celuloide.
El gráfico título de The Iron Lady (no deja lugar a dudas respecto al personaje en el que se fija) es el proyectado por la realizadora para narrar la historia escrita por Abi Morgan. El asunto transcurre en los difíciles años de la Guerra de las Malvinas que enfrentó al Reino Unido con la Argentina de la dictadura militar, con el propósito de determinar la disputa por el control de las estratégicas islas conocidas como las Falcklands. Allí se trasladó hasta el príncipe Andrew, vestido de caqui y con una nave de las de quitar el hipo. Pasado el tiempo puede parecer que el conflicto significó poca cosa en el concierto internacional, pero soldados de ambos bandos perdieron sus vidas en los combates, fallecimientos que no hicieron temblar el pulso a la Premier. Esas bélicas jornadas, aderezadas con algunos flashbacks sobre la existencia juvenil de Thatcher, conforman un argumento que no se queda en medias tintas a la hora de analizar las decisiones de una de las mujeres más influyentes en el devenir de los acontecimientos planetarios del añejo siglo XX.
La camaleónica Meryl Streep (que ya colaboró con Lloyd en la mencionada Mamma Mia!) es quien lleva casi todas las papeletas para meterse en la piel de The Iron Lady, en una recreación en la que volverá a fingir el acento a lo Jane Austen con un enfado de campeonato (algo parecido a lo que ya hizo en películas del estilo de Plenty y La mujer del teniente francés). A su lado, Jim Broadbent es el más destacado para encarnar el papel del abnegado esposo de la Primera Ministra, Dennis Thatcher; y Alexandra Roach ha sido escogida en este inicial casting para poner el rostro joven de la mediática protagonista.
Precediendo a esta cinta, que todavía no ha comenzado a rodarse, la televisión de la tierra de William Shakespeare ya produjo una obra audiovisual sobre las hazañas de la responsable de la Guerra de las Malvinas. Titulada Margarert (2009), esta miniserie contaba en su elenco interpretativo con los excelentes trabajos de Lindsay Duncan (en el papel de Thatcher), James Fox (Charles Powell), Julian Firth (Norman Lamont), Oliver Cotton (Michael Heseltine) y Kevin McNally (Kenneth Clarke). La dirección le correspondió al competente James Kent.



