La taquilla cada vez está más en la mente de los académicos, a la hora de seleccionar a los candidatos para llevarse la estatuilla dorada; y esta 83 edición no iba a ser una excepción. Además, el público pide que sus gustos se vean reflejados entre las cintas más destacadas del año; por eso Valor de ley, un título que se estrenó a marchas forzadas para apurar sus posibilidades de competición y que ha liderado el box office desde su puesta en circulación, ha entrado con contundencia en la lista de los damnificados en vistas a acaparar galardones. La obra de los Coen, que es un remake libre del homónimo largometraje dirigido en 1969 por Henry Hathaway, tiene calidad y demuestra que el género del Far West no está para nada acabado; razones por las que los jefazos de la industria hollywoodiense le han otorgado un total de diez menciones en destacadas categorías. Tal acto desmarca a los Oscar de los Globos de Oro, y da un impulso a una cita que había ido perdiendo caché conforme iban desapareciendo los representantes más señeros de la época dorada del star system.
Pero si se da una invitación tan ostentosa a una producción como la otorgada a Valor de ley, otra de las favoritas tiene que ceder terreno. Y ésta ha sido La red social. La historia de la creación de Facebook, grabada por David Fincher, se pertrecha en el combate con ocho candidaturas; aunque sean en destacados apartados como los de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guion Adaptado o Mejor Actor Principal. Otro asunto es el de las posibilidades para que el chico de Seven puede presentar realmente una dura y eficaz batalla en cada uno de los reñidos frentes.
Por su parte, El discurso del rey se ha destacado como la más que significativa liebre en esta edición, con 12 nominaciones. Sin embargo, los responsables tienen claro que los ataques se deberán centrar en la mención correspondiente a Colin Firth como Mejor Actor Principal –siempre y cuando Jeff Bridges no sea más rápido desenfundando y repita premio como Actor tras Corazon rebelde, esta vez por el querido agente de la ley tuerto Rooster Cogburn, de Valor de ley-. Aunque en la encarnizada lucha, el duelo bien podría ser a tres bandas, ya que la aparición en el último momento del español Javier Bardem por Biutiful ha animado un poco la cosa.
Más claro se antoja el rincón de la Mejor Actriz, ya que Natalie Portman y su Cisne negro parten con una ventaja considerable por delante de sus competidoras; entre las que destacan una recuperada Annete Bening, por Los chicos están bien, y las jóvenes Jennifer Lawrence (Winter’s Bone) y Michelle Williams (concesión a Sundance a través de Blue Valentine). Y lo mismo se puede decir de los secundarios, entre los que sobresalen por varias cabezas el galés Christian Bale y la eléctrica Melissa Leo (ambos por sus papeles en The Fighter).
En cuanto a Mejor Película y Director, la inclusión de Valor de ley puede resultar decisoria. Los Coen son admirados entre los responsables de la factoría audiovisual, y su filme supone una sublimación del espíritu aventurero y salvaje de Estados Unidos en su faz más primigenia; además llega en unos tiempos presentes en los que la moral patriótica está un poco deprimida. La sorpresa sería que se alzara con el galardón la británica El discurso del rey, la pugilística The Fighter, la coreográfica Cisne negro o la fantástica Origen (que no opta en la categoría de realizador). Menos sorprendente resultaría que los popes del Olimpo del celuloide siguieran la senda de los Globos, y optaran por La red social.

Javier Bardem se ha colado en la lucha por el Oscar al Mejor Actor, con "Biutiful", que también compite como Mejor Película de Habla No Inglesa
Con respecto a la Mejor Película en Habla No inglesa, la mexicana Biutiful vuelve a ser la favorita; pese a que la danesa Haeven, de Susanne Bier y Golden Globe en este apartado, esté entre las finalistas. Sin embargo, si Iñárritu se hace con la estatuilla, Bardem perderá enteros en su campaña para arrebatar a Firth o a Bridges el Oscar como Actor Principal. La lógica invita a pensar que el asunto estará entre estos dos largos, muy a pesar de la excelente y humana odisea representada en la canadiense Incendies (Denis Villeneuve), el histórico fresco independentista argelino Hors-la-loi (Rachid Bouchareb) o la apocalíptica visión griega de Canino (Giorgos Lanthimos).
Y puestos a hacer cábalas, Toy Story 3 tiene casi todos los décimos de la lotería cinematográfica para regalar a Disney/Pixar el Oscar a la Mejor Película de Animación. Y, tal vez, Randy Newman repita con el mismo título en el apartado a la Mejor Canción, por We Belong Together. Sería todo un homenaje hacia el veterano compositor -18 veces candidato y ganador con Monstruos S.A, en 2002- y una maravilla para los aficionados verle subir al escenario para agradecer el apoyo de unos colegas que le deben por su trabajo mucho más que unas cañas.






