Category: Arquitectura

La arquitectura es el tema bajo el que la National Gallery de Londres ha montado la exposición “Building The Picture”. Muestra con la que la pinacoteca aventura una nueva manera de analizar las obras de arte.

La arquitectura integrada en una escena pictórica fue un componente primordial en la Italia renacentista

La arquitectura integrada en una escena pictórica fue un componente primordial en la Italia renacentista

 

Y el ángel anunció a María… Mientras, el sol celestial se colaba entre las juntas esmaltadas de una casa humilde o palaciega, siempre según el caudal dramático del portador del pincel que representaba la escena.

Más allá de ser meros aperos técnicos para desbordar perspectivas deslumbrantes, los edificios pigmentados de los maestros renacentistas levantaban discursos de creatividad en torno a sus tejados sombreados. Eternamente humildes frente a los puntos de atracción de las figuras humanas. Constantemente silenciados por los colores de los ropajes y las encarnaduras de los cuerpos.

Pero la incorporación de los inmuebles en las pinturas no era un asunto trivial o gratuito para el artista que decidía su inclusión, sino todo lo contrario.

La Anunciación de Duccio deja patente el poder de la arquitectura en una tabla/ Photo Credits: National Gallery

La Anunciación, de Duccio, deja patente el poder de la arquitectura en una tabla/ Photo Credits: National Gallery

Eficaces y determinantes en exponer el punto de vista de los pintores, los inmuebles de los siglos XIV, XV y XVI concebidos en la Italia de los estados desmembrados se convierten en los auténticos protagonistas de la exhibición que ocupa -con sus dimensiones aritméticas- la sala Sunley de la National Gallery de Londres.

Una muestra que estará abierta al público hasta el próximo 21 de septiembre.

LA ARQUITECTURA ES LA QUE MANDA

Como si de un montaje teatral se tratara, las comisarias de Building The Picture (Caroline Campbell y Amanda Lille) han coordinado un extenso laberinto de cuadros en los que los fondos no aparecen como simples complementos, sino que marcan -con el fuego de su yeso figurado- el discurrir de la escena.

A lo largo del espacio prestado por la pinacoteca londinense, los espectadores pueden contemplar cómo Sandro Boticelli jugueteaba con los dobles sentidos a través de las construcciones humanas, cómo Carlo Crivelli imaginaba las emociones bíblicas enfocadas con los utensilios propios de una modernidad contemporánea, y cómo Marcelo Venusti vestía de clasicismo ateniense las contorsiones totémicas del templo de Jerusalén.

La arquitectura en los maestros del XIV, el XV y el XVI compuso un universo paralelo de influjos clásicos/ Photo Credits: National Gallery

La arquitectura en los maestros del XIV, el XV y el XVI compuso un universo paralelo de influjos clásicos/ Photo Credits: National Gallery

Fieles a su concepción de Arte integral, el Quattrocento y el Cinquecento dieron al mundo toda una generación de artistas plásticos que dominaban temáticas adyacentes a su trabajo como eran la arquitectura y la anatomía, sin obviar la filosofía y la religión.

Esto hacía que las escalas de Miguel Ángel se tiñeran de sueños constructores, que las frágiles entrañas oleosas de Rafael estuvieran soportadas por capillas de adocenamiento greco-romano, o que las travesuras simbólicas de Leonardo Da Vinci tomaran eco de comprensión por medio de los tapices, los muros y las estancias en donde transcurrían sus insinuaciones de paleta y grafito.

Autores como Domenico Veneziano, Gianfrancesco Maineri, Lorenzo Costa o Zanobi Strozzi son algunos de los maestros que cuelgan sus aventuras de ladrillo y sangre en la institución capitalina.

Aunque, tal vez sea la oportunidad de disfrutar de El juicio de Salomón, de Sebastiano del Piombo, y de The Ruskin Madonna, de Andrea del Verrocchio, el caramelo mediático más llamativo de una exposición cuya tarea es la de abrir los ojos de los aficionados a todos los elementos que combina un lienzo.

La exposición estará abierta al público hasta el próximo 21 de septiembre

La exposición estará abierta al público hasta el próximo 21 de septiembre

Un propósito que la National Gallery refuerza en sus costuras con la ayuda de cinco cortos, que exhiben con holgura la importancia de buscar en los edificios pigmentados las esencias y mensajes del siempre estimulante Renacimiento. Un quinteto de obras audiovisuales en el que participan el arquitecto Peter Zumthor, la directora Martha Fiennes, el historiador T. J. Clark, el experto en el Séptimo Arte John Davis Rhodes y el diseñador informático Peter Gomstein.

La arquitectura puede modificar la percepción de una escena/ Photo Credits: National Gallery

La arquitectura puede modificar la percepción de una escena/ Photo Credits: National Gallery

Más información, entradas y horarios en http://www.nationalgallery.org.uk

El arquitecto del Guggenheim neoyorquino (izquierda) and David Henken/ Photo Credits: Pedro E. Guerrero

El arquitecto del Guggenheim (izquierda) junto a David Henken/ Photo Credits: Pedro E. Guerrero

El 22 de octubre de 1953, el padre de la legendaria Casa de la Cascada y de las míticas viviendas de las praderas preparó por primera vez una pareja de inmuebles en la ciudad que nunca duerme. Hasta esa fecha, la urbe vigilada por La Estatua de la Libertad había permanecido virgen a las construcciones de uno de los mejores arquitectos norteamericanos de la historia. Pero la fama obtenida por el artista de la Winslow House facilitó que el abuelo de la actriz Anne Baxter desembarcara en la city de los rascacielos cargado con pilas bocetos y documentos; aparte de dos habitáculos proyectados en el mismo espacio donde más tarde crearía la sede del Museo Solomon R. Guggenheim (el coliseo neoyorquino destinado al esparcimiento de las plásticas más diversas, que este funambulista de las líneas y los ángulos concluyó en 1959).

Aparacmiento cercano al 1.071 de la Quinta Avenida/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

Aparacmiento cercano al 1.071 de la Quinta Avenida/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

Las seis décadas que median entre la inauguración de esa mítica muestra (titulada Sesenta años de arquitectura viva. El trabajo de Frank Lloyd Wright) y la que ahora ocupa la espiral interior del centro situado en La Gran Manzana han servido para reflexionar sobre la importancia del maestro de los materiales y la funcionalidad, que alimentó con sus trabajos el paisaje autóctono de Estados Unidos. Un visionario de las concepciones orgánicas y de la integración que supo situar sus planteamientos revolucionarios entre las bóvedas cegadoras del español Rafael Guastavino, la brillantez desafiante con que William van Alen adornó el Edificio Chrysler, el poderío cosmopolita del Radio City Music Hall (diseñado por Donald Deskey, Edward Durell Stone y Raymond Hood) y el gigantismo asociado al Empire State Building por el efectista William F. Lamb.

Imagen de la asistencia a la exposición de 1953/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

Imagen de la asistencia a la exposición de 1953/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

El nacimiento de los habitáculos made in USA

De octubre a noviembre de 1953, Lloyd Wright (Richard Center, Wisconsin, 1867- Phoenix, Arizona, 1959) se aposentó en la Quinta Avenida (entre las calles 88 y 89) acompañado por sus colaboradores habituales (David Henken, de Henken Builds, Inc. Y Hicks Nurseries, Inc), para poner en pie un par de templos de la modernidad. Díptico de tridimensionalidades coherentes que dotaba de realidad palpable a la exhibición programada por la metrópoli, para reconocer la obra curricular del mago de las estructuras y la luminosidad en los refugios rutinarios.

"Usonian House", Metropolitan Builder/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

“Usonian House”, Metropolitan Builder/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

Sin más preámbulos que los de los contratos previos, el compatriota de Eisenhower llegó con su cuadrilla de obreros para montar en tiempo récord lo que bautizó como Usonia House (término con el que hacía referencia a su concepción de edificios altamente identificables con el ambiente) y un pabellón cristalino donde desplegar los cientos de dibujos, fotografías, bocetos y documentos que explicaban la vida de cartabón y escuadra del responsable de la Casa de Ennis-Brown.

Secuencia tomada desde el Pabellón de Wright, 1953/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

Secuencia tomada desde el Pabellón de Wright, 1953/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

De esta manera, teoría y práctica tomaban en un mismo plano el protagonismo compartido, esencia definitoria de una exposición cuyo leitmotiv era el de publicitar una carrera que aún exudaba la pasión vital de los constantes descubrimientos.

Carta de James Johnson Sweeney a Frank Lloyd Wright, fechada el 29 de mayo de 1953/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

Carta de James Johnson Sweeney a Frank Lloyd Wright, fechada el 29 de mayo de 1953/ Photo Credits: Solomon R. Guggenheim Archives, New York

Nada más ser inaugurado este especial viaje a los pairie homes de Wright, las filas de curiosos anhelantes por contemplar lo que se convertiría en breve en la fisonomía urbana del país de las barras y estrellas (aparte de la de muchos enclaves del resto del mundo) daban la vuelta a la arteria por la que paseaba Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes. Peregrinos del misterio, que al entrar se encontraban ante un espectáculo de dimensiones existenciales.

Dibujo de Frank Lloyd Wright enviado a James Johnson Sweeney/ Photo Credits: Frank Lloyd Wright Foundation, Scottsdale, Arizona

Dibujo de Frank Lloyd Wright enviado a James Johnson Sweeney/ Photo Credits: Frank Lloyd Wright Foundation, Scottsdale, Arizona

Por un lado, un pabellón de cristal de más de 1.000 metros cuadrados –nutrido con columnas de tubo y tableros de fibra- hacía las veces de carpa exhibidora de los dibujos (como los que Lloyd Wright esbozó para su hija Iovanna, en 1927), fotografías, maquetas y apuntes que el creador de Wisconsin acumuló a lo largo de sus doce lustros de senda profesional. Un altar sin oscuridades que secundaba el montaje de una vivienda de las de hipoteca y consumo familiar: una casa que el arquitecto bautizó con el nombre de Usonia House, donde dejaba constancia de su obsesión por los interiores envolventes y acogedores influenciados por la cultura maya (escuela milenaria en la que los espacios de dentro gozaban de tanta o mayor importancia que los exteriores). Este gusto por los organigramas de plantas abiertas quedaba sumamente claro en la UH, con la disposición de un centro en forma de salón (con su chimenea como corazón neurálgico del habitáculo), un par de dormitorios, ventanas, cocina, baño, e incluso un cuarto para la lavandería (todo ello completado con sus correspondientes muebles).

Plano del pabellón de cristal de 1953/ Photo Credist: Frank Lloyd Wright Foundation, Scottsdale, Arizona

Plano del pabellón de cristal de 1953/ Photo Credist: Frank Lloyd Wright Foundation, Scottsdale, Arizona

Entre exposición del pretérito y maquetas de futuro a escala real, la cita fue un éxito sin paliativos; homenaje que FLlW culminó seis otoños más tarde, con su mayor legado a la cuna de Broadway: el Museo R. Solomon Guggenheim de Nueva York. Sensaciones de colores tibios por el paso del tiempo, que la institución de la Quinta Avenida revive ahora en sus esencias con una asombrosa recreación de esos otrora 60 años de arquitectura viva. Un laberinto conmemorativo en la actualidad de 120 aniversarios, en el que la las tesis orgánicas del siglo XX apagan -hasta el próximo 25 de septiembre- las velas de su exclusiva tarta de cemento.

La muestra estará abierta hasta el próximo 25 de septiembre/ Photo Credits: Pedro E. Guerrero

La muestra estará abierta hasta el próximo 25 de septiembre/ Photo Credits: Pedro E. Guerrero

Más información, entradas y horarios en

http://www.guggenheim.org/new-york/exhibitions/on-view/a-long-awaited-tribute-frank-lloyd-wright-usonia-house-and-pavilion

White U (house), 1975-76, Nakano-ku, Tokyo, Japan/ Photo Credits: Koji Taki

White U (house), 1975-76, Nakano-ku, Tokyo, Japan/ Photo Credits: Koji Taki

Existen lugares en la mente de los constructores que se quedan simplemente en la concepción virtual; pero, para este soñador de estructuras -nacido hace setenta y un años en una extensión que ahora pertenece a Corea del Sur-, los márgenes de lo cibernético no tienen que mantenerse tras la pantalla de un ordenador, sino asaltar la realidad cotidiana y someterse al juicio de los ciudadanos. Así, sus casas, bibliotecas, parques, museos, tiendas, oficinas… tienen en común esa característica de postal de código binario, en cuya gestación reside una filosofía de encantador de imágenes (visiones del subconsciente con las que ha enriquecido durante más de cuatro décadas la fisonomía volcánica de Japón).

White U (house), 1975-76, Nakano-ku, tokyo, Japan/ Photo Credits: Koji Taki

White U (house), 1975-76, Nakano-ku, tokyo, Japan/ Photo Credits: Koji Taki

En la noche del 17 de marzo, cuando el vocal del Premio Pritzker de Arquitectura (Thomas J. Pritzker) comunicó a los periodistas el nombre de Toyo Ito (Keijo, Chosen, 1941) como el sucesor del chino Wang Shu (dentro de la lista de damnificados con el prestigioso galardón), muchos de los expertos aplaudieron la decisión de otorgar al artista de la modernidad la máxima distinción, para una profesión que convive en vértices y costuras con cada uno de los hombres, mujeres y niños que se mueven en las urbes, en los campos y en cualquier espacio medianamente habitable del planeta Tierra.

Matsumoto Performing Arts Centre, 2000-2004, Matsumoto-shi, Nagano, Japan/ Photo Credits: Hiroshi Ueda

Matsumoto Performing Arts Centre, 2000-2004, Matsumoto-shi, Nagano, Japan/ Photo Credits: Hiroshi Ueda

Puede parecer un tanto extraño que un señor que ya peina canas sepa entender tan claramente los vaivenes de una sociedad digitalizada hasta en los actos menos tecnológicos, siempre esclava de ventanas en los formatos electrónicos más diversos, como rebaños hipnotizados por el neón y el mercadeo a base de bytes y microchips. Sin embargo, el responsable de la Torre Porta Fina de Barcelona y del Parque de la Relajación en Torrevieja captó -pese a primeras impresiones- a partir de su licenciatura en la Universidad de Tokio (en 1965) la esencia de unos congéneres que estaban cambiando a un ritmo muy acelerado, generación lejana a los sometimientos doctrinales e imperialistas dictados a corte de katana por el tradicionalismo feudal anterior a la Segunda Guerra Mundial.

Sendai Mediatheque, 1995-2000, Sendai-shi, Miyagi, Japan/ Photo Credits: Nacasa & Partners Inc.

Sendai Mediatheque, 1995-2000, Sendai-shi, Miyagi, Japan/ Photo Credits: Nacasa & Partners Inc.

El nuevo Prometo necesitaba definir su singular transformación a través de las paredes y las fachadas, de interiores más cercanos a la exaltación de la naturaleza y de lugares en comunidad, donde poder sentirse a gusto compartiendo las experiencias grupales, sin que por ello el entorno impidiera la identificación con el paisaje artificial circundante.

Dome in Odate, multipurpose dome, 1993-1997, Odate-shi, Akita, Japan/ Photo Credits: Mikio Kamaya

Dome in Odate, multipurpose dome, 1993-1997, Odate-shi, Akita, Japan/ Photo Credits: Mikio Kamaya

Preocupado por satisfacer las exigencias de sus coetáneos, la verdadera obsesión de Toyo siempre fue la de crear cubículos y edificios, en los que los seres al borde del siglo XXI se mostraran en plenitud, carentes de complejos afectivos y en absoluta paz. Bien como líder destacado del Urban Robot (Urbot) o desde la plataforma del Toyo Ito & Associates, Architects, este colega de Kenzo Tange y Tadao Ando nunca ha escondido sus obligaciones en pos de acercarse a los individuos de a pie, a partir de sus elucubraciones de alcoba y papel, de escuadra y cartabón, de compás y rotulador de punta fina. “La arquitectura que me interesa es la que desarrollo antes en mi pensamiento. Es posible realizar espacios más confortables si conseguimos liberarnos de las restricciones que asumimos como tales”, afirma el escultor de formas nipón, en la página web de la fundación del Pritzker Prize.

Yatsushiro Municipal Museum, 1988-1991, Yatsushiro-shi, Kumamoto, Japan/ Photo Credits: Tomio Ohashi

Yatsushiro Municipal Museum, 1988-1991, Yatsushiro-shi, Kumamoto, Japan/ Photo Credits: Tomio Ohashi

Trabajador incansable (“Nunca estoy satisfecho con mis trabajos una vez terminados”), Toyo Ito recibirá el PP el próximo 29 de mayo, en una ceremonia que tendrá lugar en la biblioteca presidencial John Fitzgerald Kennedy, emplazada en el Museo de Boston (Massachusetts, USA). En esa noche de campanillas y medallas de bronce (aparte del cheque correspondiente de 100.000 dólares), el cerebro de la mediateca de Sendai (en Miyagi, Japón) rememorará sus tesis de alquimista de los circuitos, axiomas que ya concitó tras horas de estudio en manuales de uso y costumbres tales como El jardín de los microchips y La imagen de la arquitectura en la era microelectrónica. Habrá quien esté convencido de que sus ilustraciones de metal galvanizado y sus bosques de luces dinamizadoras no tendrían sentido lejos de la tierra del Sol Naciente. Pero, incluso en calidad de peregrino samurai de la innovación informática, los inmuebles de este profundo dibujante de contornos transmiten una química universal, asociada a la emoción del azote del viento, la sinuosidad de las fuentes en ebullición y la poética de los sonidos de la humanidad (palpitantes y caprichosos, embelesados y confusos).

Tower of Winds, 1986, Yokohama-shi, Kanagawa, Japan/ Photo Credits: Tomio Ohashi

Tower of Winds, 1986, Yokohama-shi, Kanagawa, Japan/ Photo Credits: Tomio Ohashi

Más información en http://www.pritzkerprize.com y http://www.toyo-ito.co.jp

El arquitecto navarro es el ganador del prestigioso galardón en 2012

El arquitecto navarro es el ganador del prestigioso galardón en 2012

Arenas de plata contemplan San Sebastián a través de los cristales del Kursaal. Desde sus paredes de arquitectura entre onírica y funcional, el paisaje metabolizado por el creador del edificio se sumerge en extensiones acuosas; rompiendo ladrillo y hormigón al ritmo de las mareas. Al mismo tiempo, y en otras latitudes de aventureros colombinos, los cánticos espirituales surcan los muros de la catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles (en California, USA); sones de melodías celestiales que entretejen su memorística de himnario con las telas de los maestros del Museo del Prado. Todos estos lugares tienen en común el nombre del mismo hacedor de proyectos: un maestro de la escuadra y el cartabón que acaba de ser distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, en la edición de 2012.

El jurado ha destacado su compromiso con la sociedad y el entorno

El jurado ha destacado su compromiso con la sociedad y el entorno

El estudio de José Rafael Moneo Vallés (Tudela, Navarra, 1937) no debe albergar ya en el crepitar de sus arcones sitio alguno donde colocar el sinfín de menciones que acredita este señor de rostro simpático –como de ciudadano de educada cortesía- y currículo envidiable. Cuando en 1996 recibió el Nobel de la Arquitectura (o lo que es lo mismo, el Pritzker) parecía que ningún galardón posterior podría arrebatar el fulgor de tal reconocimiento. Sin embargo, en 2001 le llegó el Mies van der Rohe de la especialidad; y ahora le cae el prize por excelencia de las tierras españolas, la honorable puntilla a la sabiduría constructora de este inventor de habitabilidad; a la vez que de formas indelebles de la capacidad de los hombres y mujeres para transformar el entorno sin estridencias.

Las obras del artista de la escuadra y el cartabón tienen un marcado racionalismo contextual

Las obras del artista de la escuadra y el cartabón tienen un marcado racionalismo contextual

Precisamente, ahí reside una de las virtudes de la obra de Moneo, en el intento voluntario por evadirse de la extravagancia con la que adornan sus productos muchos de sus colegas. Así lo concibió desde sus experiencias primerizas a las órdenes del irrepetible Francisco Javier Sáenz de Oiza; un trabajo por captar el pulso urbanístico que el entonces joven arquitecto aprendió de mentores tan ilustres como Jorn Utzon (el navarro estuvo colaborando en el despacho del responsable del edificio de la Ópera de Sidney entre 1961 y 1962).

El Kursaal, en San Sebastián, es uno de sus edificios más admirados

El Kursaal, en San Sebastián, es uno de sus edificios más admirados

Tras visitar cada una de las piezas que componen el variado fresco de materiales nobles de Moneo, se puede sacar como nexo de unión el profundo compromiso que sus proyectos tienen con la generación de emociones por parte de los espectadores; quienes se sienten integrados con el escenario mediante una perspectiva sutilmente utilitarista de los interiores (algo que el compatriota de Calatrava extrajo de su asociación con las corrientes holandesas).

Uno de sus encargos más polémicos fue el de la ampliación del Museo del Prado

Uno de sus encargos más polémicos fue el de la ampliación del Museo del Prado

De esta forma, el artista norteño de las proporciones ha sabido ambientar selvas virginales en medio de capitales asfixiadas por la contaminación (Estación de ferrocarril de Atocha, en Madrid); andenes con destino a direcciones de ensueño metafórico (Nueva terminal del aeropuerto San Pablo, en Sevilla); salas donde los pigmentos se rebelan contra blancos impolutos (Museo de Arte Moderno y Arquitectura, en Estocolmo); o cubículos inmensos alimentados con palabras impresas (Nueva biblioteca de la Universidad de Deusto, en Bilbao).

Expuso su vertiente más espiritual con la catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, en USA

Expuso su vertiente más espiritual con la catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, en USA

Tales vestigios de dignidad profesional gestionan una carrera en la que no han faltado los encargos mediáticos y, por ello, colindantes con las polémicas de la preservación histórica de los monumentos intervenidos. Semejante efecto de réplicas airadas lo sufrió Moneo en primera persona cuando le fue encomendada –previo concurso- la ampliación del Museo del Prado. Muchas voces se alzaron en su momento contra un plan que supuestamente iba a poner en peligro el claustro de Los Jerónimos; sin embargo, como en la casi totalidad de sus obras, al final se impuso la cordura de un racionalista convencido, en el que el impacto visual se esgrime con el respeto reverencial hacia las canas de las ciudades que acogen sus ideas.

Moneo no para de crear a pesar de los reconocimientos y su extenso legado

Moneo no para de crear a pesar de los reconocimientos y su extenso legado

Incansable, a sus setenta y cinco años, el responsable del engrandecimiento de la sede madrileña del Banco de España y de la transformación del Palacio de Villahermosa, en lo que es el Thyssen-Bornemisza, recibe el Príncipe de Asturias de las Artes en plena efervescencia constructora; faceta que el natural de Tudela ejerce en esta década, entre otros hitos próximos, por medio de la proyección de la Iglesia de Iesu, en San Sebastián, y del Museo de Arte Contemporáneo, en Navarra.

Sus visiones planificadas a escala forman parte del paisaje de urbes diseminadas por todo el mundo

Sus visiones planificadas a escala forman parte del paisaje de urbes diseminadas por todo el mundo

La instalación expuesta en el Baltic Centre inglés está comisariada por Emi Fontana/ Photo Credits: Jason Mandella

La instalación expuesta en el Baltic Centre inglés está comisariada por Emi Fontana/ Photo Credits: Jason Mandella

La ingenuidad del hombre que preconizaban los maestros de la Ilustración tiene cuerpo de metal, además de un comportamiento dadaísta y neurótico, para los creadores de A Voyage Of Growth And Discovery. La pareja de artistas americanos (matrimonio profesional compuesto por el espíritu multimedia y la escultura arquitectónica con ingredientes inusuales) da forma visual a un individuo eternamente infantil, al que le persigue la aureola de la liberación; sin importarle romper las normas establecidas en lo que ellos llaman proyecto anti-psicodélico. Un relato cromático y tridimensional alimentado por imágenes de ático, instantáneas de arcón con amplios ventanales hacia el polvo de lo que un día fue el Far West.

La cita también permite observar las obras seleccionadas en la útima edición del Premio Turner/ Photo Credits: Baltic Centre Of Contemporary Art

La cita también permite observar las obras seleccionadas en la útima edición del Premio Turner/ Photo Credits: Baltic Centre Of Contemporary Art

Después de haber presentado el mencionado trabajo en Nueva York, con notable éxito por cierto, el obseso de las cámaras y la música envolvente nominado como Michael Smith y el diseñador angelino Mike Kelly desembarcan con toda su parafernalia modernista de cultura a lo The Doors y The Mamas and The Papas, en las salas de la prestigiosa galería británica Baltic; donde convivirán hasta el próximo 15 de enero de 2012 con la obra del último ganador del prestigioso premio Turner: el escocés Martin Boyce.

El vencedor del cuantioso galardón resultó el escultor escocés Martin Boyce/ Photo Credits: The Baltic Centre Of Contemporary Art

El vencedor del galardón concendido el pasado 5 de diciembre resultó ser el escultor escocés Martin Boyce/ Photo Credits: The Baltic Centre Of Contemporary Art

El elemento viajero es una constante que se repite en las seis pantallas gigantes que recrean la acción de la recién estrenada asociación entre Smith y Kelly. Aupado por un mundo de formas tubulares, Ikki -el crío que ideó hace unas tres décadas el primero de ellos- toma el auténtico protagonismo, disfrazado con el eclecticismo sensorial que suelen desplegar todas las exhibiciones que han forjado las respectivas carreras de la casual pareja. Una regresión a los sesenta, pero sin sintonizar excesivamente con los dogmas comuneros del hipismo y movimientos semejantes, es lo que plantea el dueto; un tique de vuelta a los campings que le sirve a Baby Ikki para hacer de la suyas. Seguido por un equipo fílmico, este tipo de ficción, un adulto vestido como un infante de los de chupete en los labios y pañales gigantes, se pasea por las instalaciones de Burning Man (en el desierto de Black Rock, en Nevada, USA) con el objetivo de mostrar a los veraneantes en qué consiste su vena primitiva.

"A Voyage Of Growth And Discovery" reúne por primera vez a Mike Kelly y Michael Smith/ Photo Credits: Kelly y Smith

"A Voyage Of Growth And Discovery" reúne por primera vez a Mike Kelly y Michael Smith/ Photo Credits: Kelly y Smith

En el delirio escénico en el que se ve envuelto el héroe con el síndrome de Peter Pan, el chavalín de las gafas de sol causa incendios, se mete en peleas sociales por los contenidos televisivos y pasea su carga de denuncia del mundo contemporáneo, tanto por el día como por la noche, sin tregua y aliado con el agua, el viento, el fuego y la tierra. Todo esto genera un material escénico que se repite con el fulgor de una hipérbole temporal anudada cadencialmente, que Smith arropa con la imaginación de su compañero de experiencias y aventuras: el metalero del plinto Mike Kelly.

La trama de la instalación se basa en un viaje de Baby Ikki por el desierto de Nevada/ Photo Credits: Kelly y Smith

La trama de la instalación se basa en un viaje de Baby Ikki por el desierto de Nevada/ Photo Credits: Kelly y Smith

Amante de la utilización de los componentes extraños y poco demandados por sus colegas de profesión en las artes plásticas, Kelly diseña la corporeidad de Ikki con un cúmulo de piezas desgastadas y de escaso valor, torres de madera, campanas geodésicas y sustancias animales esparcidas por el suelo. El conjunto y la monumentalidad del trabajo hace que A Voyage Of Growth And Discovery sea un verdadero acontecimiento de atracción pergeñado por el comisario Emi Fontana; y eso a pesar de estar albergado por el centro levantado en la ciudad de Gateshead (al noroeste de Inglaterra) donde se ha trasladado también la exhibición que presenta las piezas del cuarteto de finalistas para el Premio Turner de 2011.

Smith lleva con el personaje cerca de tres décadas/ Photo Credits: Smith y Kelly

Smith lleva con el personaje cerca de tres décadas/ Photo Credits: Smith y Kelly

Hasta el 8 de enero, los prestigiosos nombres seleccionados como los mejores artistas británicos del año –menores todos ellos de cincuenta primaveras- tendrán que compartir la orilla del río Tyne con los irreverentes estadounidenses; lo que lleva implícito todo un universo de influencias y de enriquecimiento visual mutuo, tan interesante como globalizador y cosmpopolita.

La colaboración del escultor Mike Kelly ha resultado esencial para la muestra/ Photo Credits: Smith y Kelly

La colaboración del escultor Mike Kelly ha resultado esencial para la muestra/ Photo Credits: Smith y Kelly

De esta forma, el espectador que se acerque al sorprendente Baltic Centre Of Contemporary Art (construido hace más de cuatro décadas en South Shore Road) podrá contemplar -junto con las travesuras de Baby Ikki- la obra vencedora del certamen mejor dotado del panorama plástico en Reino Unido –que en esta edición ha ido a parar a las manos de Martin Boyce, por su naturalista recreación de una arboleda metamorfoseada en hojas blancas de metal- unida al resto de los que compitieron con él (la escultora de los olores y las sensaciones perceptibles Karla Black, la experta en imágenes multimedia y sonido revitalizador Hilary Lloyd y el pintor de los desmanes denunciables de un Coventry de pesadilla y fantasía llamado George Shaw). Así, si el cerebro pide a la retina del cliente mayor vértigo emocional que el de la simple contemplación de los Turner, este tiene la posibilidad de congraciarse con el humor light y de voluntario parvulario programado por Michael Smith y Mike Kelly: unos revolucionarios de la tierra de las barras y estrellas sin banderas ni consignas, sin estigmas generacionales ni discursos categóricos.

La exposición multimedia montada en Gateshead Quays estará hasta el próximo 15 de enero de 2012/ Photo Credits: Kelly y Smith

La exposición multimedia montada en Gateshead Quays estará hasta el próximo 15 de enero de 2012/ Photo Credits: Kelly y Smith

Más información, horarios y entradas en http://www.balticmill.com

El autor de las pipas de porcelana de la Tate Modern de Londres continúa detenido en China

El autor de las pipas de porcelana de la Tate Modern de Londres continúa detenido en China

Las horas parecen caer con un ruido ensordecedor de impaciencia entre los familiares del artista y arquitecto chino Ai Weiwei (1957). El silencio perpetuo en el que el gobierno de su país mantiene a los parientes del creador, desde que este fuera detenido en el aeropuerto de Pekín hace ahora tres semanas, es como un muro impenetrable; una pared inconmovible ante las ansias de libertad del propio constructor y de otros muchos de los ciudadanos que no piensan como los dirigentes de la nación. Lo ocurrido con el colaborador de Herzog & de Meuron recuerda mucho a la situación que padece el Nobel de la Paz de 2010, Liu Xaobo; y rememora actitudes de cerrojazo más cercanas a la Edad Media que a la globalidad supuesta del siglo XXI y de las redes sociales.

Asuntos de índole económica es la escueta explicación -según fuentes cercanas al fundador del Fake Design- que la policía ha hecho llegar sobre la encarcelación de Ai; una excusa demasiado débil cuando ni siquiera se ha tenido en cuenta el derecho de todo detenido a un periodo de habeas corpus. Anteriormente a este arresto, el diseñador del estadio olímpico pequinés estuvo hace un tiempo relacionado con el derrumbe de unas escuelas elaboradas por su empresa, tragedia acaecida por la acción de un devastador terremoto en Sichuan. En ese caso, el responsable de las pipas de porcelana de la Tate Modern de Londres fue absuelto, al no hallar la justicia responsabilidades directas en las imputaciones. Sin embargo, en esta nueva incursión policial, el tema es mucho más susceptible de polémica; ya que sugiere a simple vista una especie de revancha del régimen contra un espíritu en continua lucha a favor de una progresiva democratización en la tierra de La Gran Muralla.

Hace unos días, el primer ministro Wen Jiabao proclamaba a los cuatro vientos y con los mass media como testigos el ánimo del gigante comunista para comenzar a dotar a sus compatriotas de un cierto margen de libertad de pensamiento y de expresión. Este anuncio venía después de que el ejecutivo de la nación de Mao intentara acallar las protestas de sus gobernados, tras comprobar los efectos que las revueltas populares estaban teniendo en algunos de los países africanos (Egipto, Túnez y actualmente Libia). Las masas de insurgentes derrocando feudos de inspiración dictatorial metieron el miedo en el cuerpo al gobierno chino, que no dudó en promocionar un ligero aperturismo, a la vez de supuestamente “controlar” a los que tenían más posibilidades de convertirse en líderes intelectuales del cambio.

Como batallador de las ideas, Ai Weiwei nunca ha sido un hombre sujeto a los dogmatismos ni a la domesticación de la política dominante. Su actitud de enfant terrible le viene desde sus tiernos tiempos de infancia, donde observó casi desde la cuna lo que salirse de la norma traía conllevado en un territorio como China. Hijo del poeta Ai Qing, quien fue denunciado por el régimen en 1958, el joven Ai tuvo que trabajar en un campo de reeducación, hasta hacerse adulto.

De espíritu creativo y ajeno a los encorsetamientos, el artista de cincuenta y tres años sintió desde muy pronto en su existencia la llamada de la actividad plástica, para convertirla en su profesión y leitmotiv vital. Casado desde muy temprana edad con la también creadora Lu Qing, Weiwei se matriculó en la Academia de Cine, donde se hizo amigo de gente tan influyente en la visión de la cultura asiática como los realizadores Chen Kaige y Zhang Yimou.

Tales señas de identidad fueron la base para conformar el espíritu salvaje y difícil de adoctrinar del polifacético creador. Experiencias poco cómodas para el gobierno con sede en Pekín, como la de la fundación del grupo Stars y su labor como director artístico del China Arts Archives and Warhouse, hicieron que el currículum del excéntrico autor fuera levantando ampollas en la piel roja del titán comunista.

Polémico y concitador de masas, la importancia de las obras del vástago del escritor fue otorgando a Ai una notoriedad en el panorama internacional que no agradaba del todo a los mandamases de la tierra de la Revolución Cultural Popular; un reconocimiento de naturaleza sobre todo occidental que acabó de apuntalar la formación en 1999 del estudio de arquitectura del ahora detenido: el Fake Design.

Parecía que el encargo de la construcción del estadio olímpico de Pekín, en 2008, había limado las diferencias entre el artista y el poder; pero el futuro relevo de la directiva del partido gobernante -pensada para 2012- ha vuelto a generar en teoría el caldo de cultivo necesario para intentar acallar cualquier voz discordante. Tras tres semanas sin capacidad para comunicarse con el exterior, los amigos y seguidores de Ai Weiwei reclaman su salida de las dependencias policiales: un acto con el que el gobierno de Wen Jiabao podría ganar algo de credibilidad, si lo que pretende es presentar su candidatura como un ejecutivo comprensivo con los discursos de la distinción, los mismos que erigen a sus locutores como leones, en vez de simples corderos sin opinión propia.

El Fukushima Prefectural Muesum Of Art se sitúa al lado del monte Shinobu

El Fukushima Prefectural Muesum Of Art se sitúa al lado del monte Shinobu

Desde hace unas semanas, Fukushima es una ciudad condenada; por la que circulan con impunidad los fantasmas de la radiación. La central nuclear que alberga este territorio de tradición milenaria, asentado en torno al histórico Monte Shinobu y a tiro de billete de tren del tecnológico paisaje tokiota, amenaza -tras el devastador movimiento sísmico del que fue víctima el país- con desintegrar la naturaleza circundante. Por eso, las mascarillas casi de ciencia ficción colorean la monocroma tonalidad temerosa y asfixiante de unos habitantes que tiemblan ante lo que podría ser una muerte segura, en caso de un escape generalizado provocado por los dañados reactores de la vecina planta energética.

La colección permanente tiene más de 2.000 obras

La colección permanente tiene más de 2.000 obras

Escondido entre las sombras que planean sobre esta prefectura se halla el Museo de Arte, un edificio moderno y de amplias salas al que le pilló el desastre nacional mientras exhibía los trabajos del popular y seguido Estudio Ghibli. Las animaciones diseñadas en la factoría ideada por Hayao Miyazaki en 1985 –y que tomó el nombre de los aviones que lucharon en el Sáhara durante la Segunda Guerra Mundial- dotaron, hasta el aterrador movimiento terráqueo del pasado 11 de marzo, de cromatismo y genialidad artística el espacio que la institución dedica habitualmente a las exposiciones temporales. Pero el desastre acaecido tras el terremoto y el posterior tsunami cortó de lleno la aparente normalidad. Ahora, la confusión hace que las actividades del inmueble cultural estén más o menos paralizadas; mientras los fondos del centro aguardan un futuro incierto, con el espectro de Chernobyl pululando en cada brizna de aire; andidando entre los huecos invisibles de pinceladas sueltas y siluetas marmóreas.

Cuando se produjo el terremoto y el tsunami estaba programada una exposición sobre los Estudios Ghibli

Cuando se produjo el terremoto y el tsunami estaba programada una exposición sobre los Estudios Ghibli

El Fukushima Prefectural Museum Of Art, alzado en el número 1 de la calle Nishiyohan (Moriai), fue inaugurado con todos los honores en 1984, con la misión de convertirse en un referente de las expresiones creativas de la contemporaneidad en esas latitudes. Más de 2.000 obras componen la colección permanente de este particular y efectivo lugar; unión heterogénea destinada a concitar la belleza y el genio de maestros como los impresionistas franceses, con el claro academicismo de los pintores y escultores nipones surgidos en la tierra de Yukio Mishima a paritr del final de la época decimonónica.

La institución fue inaugurada en 1984

La institución fue inaugurada en 1984

Es muy lógico asociar el destino del museo de Nishiyozan con la inmensa institución de similar espíritu que se erige en la ciudad de Hiroshima. Siempre con el recuerdo del bestial e imborrable 6 de agosto de 1945, el Hiroshima Kenritsu Bijutsukan intentó desde su apertura demostrar que después de la destrucción era posible crear Arte; a la vez de ofrecer cama y reposo a las piezas de grandes referentes universales de la Pintura y la Escultura. Ocho habitaciones, denominadas galerías, componen el mapa neurálgico de este centro expositivo. En sus paredes y laberintos hay sitio de sobra para que luzcan con sus mejores pigmentos los sueños de óleo y lienzo pertenecientes al Romanticismo, Impresionismo, Fauvismo, la Escuela de París o la generación de artistas orientales más identificados con las ideas de Picasso, Modigliani, Chäim Soutine o Marc Chagal. Así, las escenas de Shotaro Koyama, Chu Asai, Seiki Kuroda, Takeji Fujishima y Saburosuke Okada se dan la mano con los más representativos cerebros visuales de Europa y América de las postrimerías del siglo XIX y principios del XX.

El futuro es incierto

El futuro es incierto

Las noticias que llegan a Occidente sobre el estado de Fukushima no son halagüeñas, más bien todo lo contrario. La Tierra no está dando muchas esperanzas ni treguas de recuperación al antiguo imperio de los samuráis y el shogunato. No obstante, queda el resquicio siempre alentador de que la solidaridad de la humanidad al completo doblegue a la realidad, para conseguir la ansiada dosis de calma y recuperación que necesitan en estos momentos -de sufrimiento constante- los hermanos del conglomerado de islas que componen Japón.

Para colaborar con los afectados por la catástrofe nipona, los interesados pueden hacerlo mediante donativos directos en las páginas de Save the Children y la Cruz Roja. O bien, mediante SMS, de la siguiente manera:

Los abonados a Telefónica/ Movistar deben mandar “Japón”, al 28077

Los abonados a Vodafone deben mandar “CRE”, al 28052

Todo pasa por acabar con los problemas en los reactores de la cercana central nuclear

Todo pasa por acabar con los problemas en los reactores de la cercana central nuclear

Más información http://www.art-museum.fks.ed.jp

Nota.- Algunas de las imágenes tienen el copyright del Fukushima Prefectural Muesum Of Art.

La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, dio por finalizada la reforma del hogar del pintor

La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, dio por finalizada la reforma del hogar del pintor

La luz opaca se vela con blancura de ultratumba a través de las celosías. Mientras, los fantasmas demacrados con pigmentos reveladores juegan al escondite con el visitante, en el vetusto y regio inmueble que se levanta en el barrio toledano de la judería. Allí, tras ventanales ocultos por la penumbra y mantos de nocturnidad obligada se asoma el rostro de Doménikos Theotokópoulos (Grecia, 1541- España, 1614), con timidez de pinceles y lienzos rebosantes de anochecer, para dar la bienvenida a los huéspedes de su museo, de su albergue de fantasía y calma.

La insitución es una de las atracciones turísticas de la urbe castellana

La insitución es una de las atracciones turísticas de la urbe castellana

La casa de El Greco abre hoy sus puertas después de cinco años de reformas y martilleos constantes, con el objetivo no escondido de demostrar la pasión que la ciudad siente hacia uno de sus maestros más reconocidos, un hijo adoptivo que se convirtió en un castellano tan ilustre como el venerado Don Quijote, desde que en 1577 decidiera establecer su residencia en el enclave de tradición multicultural.

El artista estableció su residencia en Toledo en 1577

El artista estableció su residencia en Toledo en 1577

El magno edificio, situado en la histórica calle de Samuel Leví, conoció el momento de su inauguración en el lejano 1910, cuando el Marqués de Vega-Inclán se hizo cargo de engalanar el espacio para concitar el arte de uno de los grandes genios de la pintura española en el siglo XVI. El noble fue uno de los pocos que confiaron en un artista maldito por la incomprensión de la que fue fruto su obra, incluso transcurridas varias centurias desde su fallecimiento.

El centro tiene previstos incluso talleres familiares

El centro tiene previstos incluso talleres familiares

En el tiempo del heleno, Theotokópoulos tuvo que sufrir el escarnio público de mecenas tan lisonjeros como los pertenecientes a la monarquía, que se disputaban con sangre y fuego los favores de venerables flamencos como Rubens o inmortales italianos como Tiziano; antes de quedarse con el universo de expiación espiritual que conformaba la producción de El Greco.

Numerosas actividades completarán el conocimiento sobre el genio del siglo XVI

Numerosas actividades completarán el conocimiento sobre el genio del siglo XVI

El compatriota de Fidias se sintió maltratado ante el muro de las preferencias palaciegas, pero no por eso renunció a sus visiones futuristas de transformación de la materia pictórica. En sus telas se conjugaron la fe en estado puramente celestial con la admiración declarada hacia Miguel Ángel y el mencionado Tiziano. Usar la paleta sin que siquiera se notara, dar contornos vaporosos y acercarse al aura de unas figuras constantemente entre la realidad y el sueño fueron en los cuadros de este toledano de pro ejes de concepción visual que, pese a que no entusiasmaron a muchos de sus coetáneos, sorprendieron a generaciones de artistas en épocas posteriores.

El Greco fue un pintor incomprendido durante mucho tiempo

El Greco fue un pintor incomprendido durante mucho tiempo

Disfrutar con todo lujo de explicaciones de El Apostolado, San Bernardino o El Redentor; sin olvidar El entierro del conde de Orgaz (exhibido hasta el momento en la aledaña iglesia de Santo Tomé) y El caballero de la mano en el pecho es posible en un sentido más globalizador tras este trabajo de adecuación de la antigua casa donde habitaron Samuel Leví (tesorero del Rey Pedro I de Castilla) y el Marqués de Villena.

El pintor de las sombras vuelve a hacerse carne con la inauguración de su otrora hogar, en el que aún -y si la imaginación del turista está por la labor- se puede oler su perfume turbador a tintura de Más Allá y a sufrimiento de patetismo escénico.

La religión se convierte en forma humana en la producción del autor de "El entierro del Conde de Orgaz"

La religión se convierte en forma humana en la producción del autor de "El entierro del Conde de Orgaz"